Atravesamos un declive sin precedentes en la pérdida de biodiversidad del planeta. La COP16, cumbre mundial que marca la décimo sexta reunión de las partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de las Naciones Unidas, tiene como fin determinar cómo implementar 23 objetivos delineados en el Marco Mundial de Diversidad Biológica Kunming-Montreal 2022, destinados a detener y revertir la pérdida de la naturaleza para el 2030.
El principal de esos objetivos es que cada país reserve el 30% de su territorio terrestre y marítimo para la conservación al año 2030, meta conocida como el objetivo 30×30.
Representantes de 196 países se han reunido los últimos 10 días de octubre en Colombia, buscando generar una visión integrada del cuidado de la naturaleza para definir fuentes de financiamiento, mecanismos de monitoreo y dar seguimiento a los planes y metas para proteger la biodiversidad biológica a nivel mundial.
En Chile nuestra asombrosa biodiversidad se extiende sobre contrastantes paisajes ricos en variados ecosistemas. Nuestro territorio cuenta con más de 18 mil humedales, 380 lagos, 1251 ríos, más de 25% de superficie de bosque nativo y una extensa costa de más de 4.000 kms de Océano Pacífico. Cuesta creer que solo el 2% de los humedales están protegidos y apenas 12 ríos cuentan con algún tipo de protección.
Dentro del marco de la COP 16, Chile y el Reino Unido concretaron la firma de un histórico acuerdo que promueve el reconocimiento de los hongos como un reino biológico independiente (de la flora y fauna) que debiera ser priorizado dentro de los acuerdos multilaterales ambientales. Cabe mencionar que el acuerdo bilateral apunta no sólo a reconocer la relevancia ecológica del reino fungi, sino también a asegurar su protección mediante políticas concretas que abarcan desde lo global hasta lo local.
El país alberga una gran diversidad de especies, con más de 5.000 conocidas, muchas de las cuales son nativas y algunas amenazadas. En un contexto de triple crisis ambiental, la presencia de hongos en ecosistemas es clave para la absorción de carbono, un proceso esencial en la lucha contra el cambio climático.
Equipo Editorial Fundación Sustenta Pucón