La Araucaria araucana, también conocida como Pehuén o pehuén, despierta admiración por su belleza y longevidad. Hoy te contamos 5 curiosidades que probablemente no conocías, y por qué esta especie es clave para el ecosistema.
La Araucaria pertenece a una familia de coníferas que ya existía durante el Jurásico, hace más de 200 millones de años. Hoy en día, estas coníferas son consideradas verdaderos “fósiles vivientes”, legados directos de los bosques que poblaban Gondwana. Fueron alimento para grandes dinosaurios herbívoros.
Algunas Araucarias han sido datadas en más de 1.000 años, lo que las convierte en centinelas vivas de siglos de historia natural y humana. Crece aproximadamente 20-30 cm al año, siendo un árbol de crecimiento lento que puede tardar siglos en alcanzar su tamaño máximo. Esta lentitud en su crecimiento también las hace extremadamente resilientes.

Su corteza gruesa, densa y agrietada es poco inflamable, le permite resistir incendios superficiales. Este tipo de corteza , fue desarrollada como adaptación a una intensa actividad volcánica en la región donde crece, como la Región de la Araucanía. Además, puede regenerarse tras sufrir quemas moderadas, lo que refuerza su fortaleza natural.

De forma triangular, muy duras y puntiagudas, se disponen de manera espiralada y densa alrededor de las ramas. Su color es verde oscuro y brillante, con una cutícula gruesa que ayuda a minimizar la pérdida de agua. Estas hojas son perennes y pueden permanecer en el árbol durante más de 10 o incluso 15 años antes de caer. Están adaptadas a las duras condiciones de su entorno, como el frío, el viento, la nieve y la escasez de agua en las zonas cordilleranas donde crece.
En los ejemplares más jóvenes, las hojas cubren completamente el tronco, lo que ofrece protección adicional. A medida que el árbol envejece, estas hojas van cayendo desde la base, dejando el tronco expuesto en su parte inferior, como suele observarse en las Araucarias adultas.

Los conos femeninos contienen hasta 200 semillas, los piñones, que son un pilar nutritivo intensivo tanto para los pueblos mapuche-pehuenche como para animales nativos. Una Araucaria hembra comienza a producir piñones recién entre los 25 y 40 años de edad.
En Chile, la Araucaria araucana es Monumento Natural desde 1976, lo que prohíbe su tala, daño o comercialización de su madera sin autorización especial. Está clasificada como En Peligro (EN). ¡Vivimos junto a fósiles vivientes, tenemos que protegerlas!