Pucón celebró este 27 de febrero 143 años de vida cerrando al mismo tiempo una temporada de verano con cifras récord en visitantes.
Se estima que la comuna recibió durante enero y febrero una población flotante de 2 millones de personas. Si consideramos que residen aproximadamente 45.000 habitantes, en días punta del verano la población creció más del doble. Mientras los números del turismo suben, la experiencia cotidiana baja. Tacos interminables, barrios saturados y servicios sobre exigidos.
Y la pregunta incómoda es inevitable:
¿Estamos creciendo mejor o solo estamos creciendo más?
Aunque lo más visible del aumento de habitantes sea la alta congestión vehicular y los tremendos tacos en la ruta Villarrica-Pucón y en los accesos a Pucón desde Caburgua, creemos que es necesaria una mirada más amplia desde la planificación urbana y territorial que permita diseñar un plan a mediano y largo plazo, a ejecutar en etapas desde este año.
Planes de tránsito de emergencia como los implementados este verano pueden ayudar en lo sintomático, pero no son una solución eficiente ni efectiva si se quiere ordenar y optimizar el sistema de vialidad, previendo la tendencia de mayor crecimiento a futuro. Esto podría ocurrir incluso antes de la llegada de nuevas autopistas hoy en etapa de proyecto, como son la ruta Freire-Villarrica-Pucón o el acceso norte planificado hace años por el MOP. Ambos con efectos complejos desde una perspectiva ecosistémica.
Hoy se hace necesario analizar a cabalidad todo lo que conlleva este explosivo crecimiento temporal de la comuna y los déficits actuales en diversas temáticas urbanas y territoriales.
¿Qué necesita Pucón para prepararse mejor ante el explosivo crecimiento del verano?
Dado que el crecimiento demográfico seguirá también en la población residente, hacernos esta pregunta conlleva una segunda interrogante:
¿Qué necesita Pucón para lograr equilibrar crecimiento permanente con un desarrollo sostenible?
Sin duda la conectividad vial es uno de los grandes temas a abordar, lo cual creemos se podría enfrentar con un nuevo plan de movilidad urbana multisectorial (Municipio y Seremi Regional de Transporte).
Al mismo tiempo, la realización de un Plan de Movilidad e Infraestructura del Espacio Público (PIIMEP, creado en 2016 por la ley N° 20.958, que entró en vigencia el 2021), un nuevo instrumento público vinculante, permitiría definir una cartera de proyectos y obras del espacio público, integrando los planes de los distintos departamentos municipales.
Enmarcado en un PIIMEP, la ciudad podría planificar no solo obras que promuevan una movilidad sustentable, sino que también puede canalizar los aportes al desarrollo de nuevos espacios públicos, parques y su borde lacustre. (Los proyectos inmobiliarios ejecutados desde 2021 han generado aportes ya en arcas municipales que según esta ley solo pueden ser destinados a dicho plan y/o a las obras).
La ley indica que los PIIMEP deben ser sometidos a participación y a una consulta pública, asegurando que estos planes sean bases de acuerdos de largo plazo sobre el desarrollo de la ciudad. Aunque el caos vial lo experimentemos en la zona urbana, éste nace en la expansión desregulada hacia sectores rurales y la gran cantidad de habitantes de parcelaciones que deben trasladarse del campo a la ciudad (en verano e invierno) y viceversa. Al mismo tiempo, las parcelaciones rurales generan enormes problemáticas de alto impacto que afectan el entorno natural fragmentando sectores de alto valor de biodiversidad, generando tala de bosque, contaminación de cuerpos de agua, introducción de especies arbóreas invasoras, contaminación por residuos de la construcción y domiciliarios y llegada de mascotas que afectan la fauna nativa.
En Pucón como en otras comunas, el municipio se ven sobrepasado por el retiro de basura en lugares remotos, mantener caminos y ofrecer transporte público, donde hasta hace poco no había sido necesario.
Es necesario plantearnos también lo siguiente:
¿Y si la ciudad ofreciera vivienda accesible y bien planificada dentro del radio urbano, reduciendo la presión sobre el territorio rural?
Habitar ciudades compactas, bien diseñadas y eficientes siempre será más sustentable que dispersarnos sin límites afectando el entorno natural. No es frenar el crecimiento. Es ordenarlo y dirigirlo. Necesitamos planificación integrada, coordinación real entre municipio, seremías, sector privado y sociedad civil. Necesitamos actualizar instrumentos. Necesitamos mirar más allá del próximo verano.
El crecimiento no es el enemigo. La falta de planificación si lo es.
Pucón es un refugio climático al sur de América. Un territorio único. Un lugar que miles aman visitar y que miles más han decidido habitar.
Si queremos que Pucón siga siendo Pucón, el momento de actuar es ahora.
Por Gisela Wiesner
Arquitecta y Directora de Fundación Sustenta Pucon
Bernd Haller
Arquitecto y Presidente Fundación Sustenta Pucón