Hoy en día, ante la crisis socioambiental que atravesamos, el desarrollo del turismo debiera apuntar a algo más que simple crecimiento, generación de empleos y activación de las economías locales. El turismo puede lograr eso e ir más allá, siendo un acelerador del progreso social, la educación y la creación de nuevas oportunidades, si se estructura con un enfoque bien planificado y que sitúe la sostenibilidad, la resiliencia y la equidad social en el centro del desarrollo y toma de decisiones.