El Wiñol Txipantü es un espacio más de resistencia y dignidad. Es la reafirmación de un tiempo y un conocimiento ancestral que no se ha perdido, que sigue latiendo en los fogones, en las montañas, en las voces de niñas, niños y mayores que hablan mapuzungun y cuidan de su territorio, de su gente y de su cultura. Es reafirmación de lengua, de espiritualidad y de lucha.”